L Anguilla anguillaNuestros abuelos todavÃa compartÃan la idea generalizada de que las anguilas nacÃan del barro ribereño y la angula era el primer y único paso previo a su estado adulto. Sin embargo, se demostró esta falsedad cuando, a mediados del S.XX, se relacionó a las angulas directamente con el leptocéfalo, que el biólogo danés Schmidt habÃa descubierto años atrás y de manera fortuita, a la altura de las Faröes. Esta larva leptocéfala, de perfil plano y que habÃa sido clasificada como una especie distinta, resultó ser el paso anterior a la angula en el ciclo biológico de la anguila. Las larvas, algo asà como unas hojitas aplastadas y trasparentes, son transportadas por las corrientes oceánicas desde el Mar de los Sargazos, situado entre las Bermudas y las Bahamas –donde eclosionan los huevos-, hasta las costas Europeas y Americanas (en función de qué especie de anguila se trate). Cuando las larvas leptocéfalas se hallan en aguas litorales, sufren la transformación definitiva, que las dotará de las hechuras serpentiformes que les permitirán remontar el rÃo. En este estado (antes de la cazuelita, el ajo y la guindilla) es en el que nos las encontraremos, todavÃa trasparentes, pero ya convertidas en graciosos gusanillos nadadores. A medida que se acomodan al agua dulce, pierden peso, grasa, y una lÃnea oscura se apodera progresivamente de su lomo. Asà comienzan a las angulas a convertirse en pequeñas anguilas, con su caracterÃstica coloración oscura y remontarán el rÃo o bien se quedarán vagando durante un tiempo por el estuario. Pronto se diseminarán por todos los lugares imaginables, ya sean grandes cursos fluviales o minúsculas charcas aisladas. Además, pueden vivir tanto en aguas limpias y bien oxigenadas como en lugares pútridos, y pueden alimentarse de deshechos y materiales en descomposición. Pican a cualquier cebo, tanto en agua dulce como marina o salobre, y el único problema que presentan es a la hora de desanzuelarlas, pues se tragan la carnada hasta lo más profundo.